martes 20 de enero de 2009

Pelea de gallos


Plumaje en el viento.
Navajas luminosas que se tiñen
con la sangre del morbo.


Autor: Conchita Hinojosa

jueves 11 de diciembre de 2008

A Proposito de Desnuda Memoria


Por Ramiro Rodríguez

Conocí a Conchita Hinojosa en 1989, cuando ambos trabajábamos como catedráticos en CONALEP. Mi buen compañero Pablo Arreola me preguntó si había visto alguna vez a la maestra que impartía clases de Taller de Lectura y Redacción. Al contestarle que no, señaló a lo lejos a una mujer alta, esbelta, muy guapa, con una notoria personalidad y magnetismo para los ojos, especialmente los masculinos. Mi compañero, con ese desbordante humor y lenguaje picaresco típico del norte de México me dijo: “Ta bien buenota la condenada, ¿verdá?”.

Esa fue la única vez que la vi en CONALEP ya que nuestros horarios de trabajo no coincidían por pertenecer a distintos turnos.

Algunos meses después nos volvimos a encontrar en el Colegio Don Bosco, sección Secundaria, entonces mi centro de trabajo principal. Conchita había llegado con el mes de diciembre para cubrir las actividades laborales de una compañera maestra de español que se vio en la necesidad de retirarse del Colegio. Ahí empezó nuestra fraterna amistad, diciembre de 1989.

María Concepción Hinojosa Amaro nació en H. Matamoros, Tamaulipas, el 19 de octubre de 1959. Es profesora de Educación Básica, Media y Licenciada en Derecho. Actualmente labora en la Escuela Primaria Franklin D. Roosevelt y es directora de la Escuela Primaria Mariano Matamoros, vespertina.

Sensible poeta, es ex presidenta del Círculo Literario Dr. Manuel F. Rodríguez Brayda de Matamoros A.C. al que pertenece desde 1991. Jóvenes escritores, ese mismo año Conchita y un servidor decidimos apoyarnos mutuamente para emprender la aventura literaria —la cual se ha transformado en necesidad auténtica y apremiante— en las filas del entonces Círculo Literario Dr. Manuel F. Rodríguez Brayda, después de haber sido invitados por la presidenta del grupo, Sra. Elba Macluf Lajud. Desde esa fecha, Conchita se ha destacado por su dinamismo, talento para la creación y la declamación y su natural liderazgo para llegar a dirigir al grupo dos veces, en el período 1996-1997 y 2001-2002.


Sus publicaciones son numerosas y diversas: aparece en la revista literaria Novosantanderino de la Universidad de Texas en Brownsville, en la Red Mundial y en los libros Matamoros Poético editados por el mismo círculo desde 1992, además de ser incluida por el escritor tamaulipeco Ramón Durón Ruiz en el libro Poetas de Ayer y Hoy en Tamaulipas. En 2007 nos presenta Desnuda Memoria, poemario que reúne con visión antológica su creación poética.

Exquisita declamadora, ha dado diversos recitales sobre poesía matamorense, mexicana e hispanoamericana, en Matamoros, Ciudad Victoria, Ciudad Mante, Monterrey, Brownsville y Harlingen, entre otras. Es notoria e inolvidable la magistral interpretación de las letras de Alfonsina Storni, Rosario Castellanos, Sor Juana Inés de la Cruz, célebres poetas hispanoamericanas que han influido con determinación contundente en la creación poética de Hinojosa.

Excelente actriz, ha desempeñado papeles importantes en el teatro matamorense, como el de Martirio en La Casa de Bernarda Alba, dirigida por la maestra Carolina Cisneros, entre otras.

Mujer de temperamento enérgico pero a la vez sensible y delicada, mujer de liderazgo natural, autonomía, profesionalismo en el campo de la educación y las letras, asombrosamente creativa, entusiasta, comprometida con sus proyectos y su ideología, radical pero justa y comprensiva, elegante, mujer de belleza exterior e interior, de lealtad y devoción inquebrantables. En toda la extensión de la palabra mujer, mujer, mujer, cien veces mujer.

lunes 24 de diciembre de 2007

Universo

Brotan murmullos destilando reproches,
emergen súplicas que viajan en el cosmos,
destilan corajes, iras escondidas
perforando los espacios siderales.
Los lamentos se esconden entre piedras clandestinas
que claman justicia ante ataduras,
yugos áridos que dividen fronteras
marcando con sus muros
los destinos del hombre.

Fuentes inagotables de sapiencia nuestros días.
De las manos jóvenes surge el futuro
pero nos persigue lo inescrutable,
emanan sin sentido lamentos mortíferos
que se acumulan en la sinrazón humana.

Se han roto lazos afectivos,
se desgranan como pétalos los gemidos,
se profanan los ideales de antaño
con guerras que manchan los rincones del universo.

Ya no nacen héroes del suelo patrio
que mezclen en sus andares tenaz arrojo.

Sepultamos entre los rostros de nuestros ancestros
ideales escondidos que tiemblan ante el murmullo
del dolor y del estruendo de batalla.

Sólo se percibe un minúsculo destello
que se acrecienta con el resplandor
de una esperanza color arena.

Conchita Hinojosa
Tercer Lugar II Certamen Literario José Arrese 2007

lunes 9 de julio de 2007

Bautizo Marino

Me bautizan
aguas marinas;
me bautizan
oleajes tempestuosos
que abrigan
que trastornan
que sacian desiertos vacíos.
Oh mar, de mágicos embrujos,
de canto de sirenas
de inspiración de poetas.
Te contemplo majestuoso
embravecido, misterioso;
y me envuelvo entre sábanas blancas,
entre corceles y caracolas.

Recorro profundidades,
vislumbro amaneceres,
bañando sienes
y pies descalzos que perciben
el contacto suave de arena multicolor.

Mar de encantos naturales,
te contemplo embelesada
y me envuelve el canto de gaviotas
y el tremendismo del oleaje.

Mar de mágicos encantos
de belleza sin par;
mar de Alfonsina
o de Castellanos,
tienes en tus entrañas
la belleza de seres mitológicos.

Mar de encuentros nocturnos
de lunas aguamieleras,
de enamorados.
Mar de sonoras notas
que se escudan con rocas insensibles.
Oh mar, mágico mar
envuélveme en tus misterios
y bautízame una vez más
¡sólo una vez más!

Un Sueño Marino

Oleaje, brisa,
arena, mar.
Luminosos destellos
horadan horizontes.
Así en profundidades
de azul marítimo
viajan frágiles estrellas
con sabor a playa,
a gaviota,
a barcaza,
a coral.

Oh mar, sueños
de niña adormecida,
mar, de mágicos encantos
incrustados en rocas
de encarnados tonos.
Me arrullo ante el vaivén piadoso
de límpida brisa,
me adormezco entre crestas blancas
de olas,
ante cantos de sirenas,
gallardía de tritones,
aristas de estrellas marinas.

Mientras murmuran en tu manto verdiazul
caracolas sorprendidas,
otros contornos se nutren de besos
entre el abrigo de tus olas.
Se bañan de mil colores
arrecifes coralinos,
se confunden entre piedras
mil orquestas de mar.